Seleccionar página
Apuntes para un 11 de septiembre

Jimena Horvath *

Publicado: viernes, 23 septiembre 2022

A una semana del primer triunfo de la derecha desde de la revuelta de octubre de 2019 en Chile, se conmemoró este 11 de septiembre el 49° aniversario de aquel fatídico día de 1973, que dio inicio a la dictadura militar. Bajo directivas del Pentágono, un sector del ejército a cargo de Augusto Pinochet bombardeó el Palacio de La Moneda y el mundo entero escuchó por última vez hablar a Salvador Allende. De esta manera se inauguraba una de las más largas y sangrientas dictaduras latinoamericanas.

Tuve la extraña coincidencia de estar en Santiago cuando se suscitó la revuelta de octubre de 2019, participando de los cacerolazos en los barrios y las manifestaciones en las plazas de la ciudad. Chile se vistió de luto esos días de represión, tortura y muerte, asediados por las fuerzas militares enardecidas, los incendios y las falsas barricadas, que se contrastaban con el colorido despertar del pueblo. El horror y la alegría rebelde convivían en la calle al grito de «Chile despertó». Algo de esos tiempos, que vivió la generación de los ’70 se revelaba en el aire joven y revolucionario que sobrevolaba las calles. Fue intenso y desgarrador, cuando a fuerza de balas y torturas se tocaron las heridas abiertas de un país que nunca juzgó a su dictador, que aún no habla abiertamente de dictadura cívico-militar, con una sociedad que madura heterogénea, al ritmo de un modelo de cosificación y consumo importado. 

La región de la araucanía, que otrora fuese el último reducto en ceder a la colonización, el domingo pasado votó en rechazo a la nueva constitución que establecía la plurinacionalidad y reconocía la diversidad étnica, cultural y de género. Y aquí vale una pausa para sentarse a reflexionar.

La historia, nunca fue una línea recta hacia un destino predeterminado. La historia de las sociedades modernas está plagada de vaivenes, triunfos y caídas. Hay quien insinúa, en su lectura, que esta derrota de la nueva constitución se debe a una tensión entre el impulso de profundizar cambios que van mucho más allá de lo que la sociedad chilena realmente está preparada para avanzar. Sin embargo, meses antes de la pandemia, el pueblo chileno se movilizó en un 80% de su población, de manera espontánea hacia las calles gritando su necesidad de cambio, y en rechazo al modelo neoliberal que Piñera encarnaba por ese entonces. Algo inesperado, increíble y esperanzador estaba sucediendo. Este proceso revolucionario se sostuvo hasta llegar al triunfo de Boric en las últimas elecciones presidenciales, y fue posible a su vez junto a un proceso de deconstrucción social profundo y novedoso, visible en asambleas populares, juntas de vecinos, y en un gran trabajo social y horizontalizante, que deja brotar una nueva sociedad chilena que resurge y crece desde el pie. Por supuesto el factor del bombardeo mediático, que no es menor ni muy distinto al que vivimos en Argentina, se suma a esta ecuación de saldo negativo. Se escuchan voces que sugieren tibiezas por parte del gobierno en el acompañamiento de este proceso de democratización social, porque eso es lo que está sucediendo en Chile, la gente pidió un cambio y producirlo, comprometerse a nivel ciudadano, cuando esta es una sociedad desacostumbrada al ejercicio democrático del voto, donde una gran cantidad de gente nunca ejerció su derecho al sufragio y un gran sector desacredita la democracia representativa como una verdadera forma de democracia, no es cosa sencilla. Habrá que seguir dando batalla desde cada pequeño rincón para reeducarnos y crecer en este nuevo desafío que se nos plantea. Lo cierto es que las sociedades asfixiadas por el sistema neoliberal hoy más que nunca necesitan abrir sus democracias a procesos vinculantes, que profundicen el ejercicio de la construcción de nuevas democracias inclusivas y participativas. Latinoamérica entera precisa poder poner en ejercicio la democratización  de sus pueblos, comprometerse en sus procesos de construcción identitaria y su respectiva soberanía popular. No va a ser un camino sencillo y nadie lo ha de caminar por nosotros, entre cipayos que alientan masas alimentadas a base de fake news, peligrosos fanatismos pseudo religiosos y fascistas, el lawfare, sumado al ataque imperialista, como vimos en Venezuela, en Bolivia, por dar ejemplos, la criminalización de las luchas sociales, y la lista sigue.

Salvador Allende abrió en la historia latinoamericana una ventana a un socialismo democrático y profundamente pacifista. Una lucha de los pueblos que aún no acaba. En tiempos de violencias y resurgimientos neofascistas, de ecocidios y emergencia climática, es necesario y es urgente hoy más que nunca, mantener la llama encendida de la justicia social, del «Nunca más», del «Chile despertó», profundizar y resignificar los conceptos de democracia, libertad y justicia para los pueblos, y sus territorios. ¡Viva la libre determinación de los pueblos! ¡Viva la revolución! Vivan Allende y los caídos, torturados, asesinados y desaparecidos de las dictaduras americanas en nuestra memoria para que nunca más una sociedad calle por miedo, ni permita que estas atrocidades ocurran. 

Memoria, verdad y justicia, serán los horizontes presentes hoy y siempre.

@jimenahorvath

* Jimena es hija y nieta de brillantes periodistas argentinos

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Cuadernos de Bitácora se propone salir cada dos semanas y se distribuirá en la redes sin limitaciones ni pagos como condición para leerla.
No obstante necesitamos suscriptores voluntarios para solventarla. Acá podés apoyarnos:👇

Para suscribirte por $200/mes, hacer clic aquí.
Para suscribirte por $500/mes, hacer clic aquí.
Para suscribirte por $700/mes, hacer clic aquí
.

celebracion
Palabras previas

Palabras previas

La verdadera política es la política internacionalalguien…. A nuestros lectores Llegó el momento de nuestro número inaugural: el lanzamiento de Cuadernos de BITÁCORA, una revista digital de Geopolítica y Política Internacional Ante la magnitud del compromiso...

En las vísperas

En las vísperas

Estamos en las vísperas de un estreno. Cómo en un teatro. Pero lo que sucederá dentro de 10 ó 15 días será el lanzamiento de Cuadernos de BITÁCORA una revista digital de Geopolítica y Política Internacional.La coyuntura, pero sobretodo la perspectiva del cambio de...