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El fascismo de Giorgia Meloni

Grazia Civinini *

Publicado: lunes, 07 noviembre 2022

La ¿fascista? Giorgia Meloni logró la confianza del Parlamento para asumir como Presidente del Consiglio  (no Presidenta, como decidió ella) del nuevo Gobierno Italiano, justo a los 100 años de la Marcha sobre Roma del 28 de octubre de 1922 de Benito Mussolini, de quien se declara gran admiradora, al mismo tiempo que se declara no fascista. Hay que tener en  cuenta que votaron el 64% de los que tenían el derecho, el mínimo histórico, un italiano/a de cada cuatro que tenían derecho a votar, por lo que Fratelli d’Italia no representa hoy la mayoría del país, pero tampoco existe ninguna fuerza política con poder.

¿Cómo será este nuevo fascismo que está resurgiendo en Italia, en Europa y en varios países del mundo? No parece tener la vitalidad y la fuerza del fascismo de Mussolini quien imaginaba un gran futuro, con una gloriosa juventud, la conquista del mundo y una gran expansión, como un nuevo gran Imperio Romano.

Benito Mussolini es un personaje muy interesante, culto a diferencia de Hitler, quien empezó su trayectoria política como socialista hasta que modificó su pensamiento encabezando un nacionalismo nacional autoritario, cuando asumió el gobierno el 31 de octubre de 1922, logrando el apoyo del Rey Victorio Emanuele III de la familia real Savoia. Usó la violencia con escuadrones paramilitares, “gli squadristi” que perseguían opositores, minorías raciales como los judíos y a los que hablaban otros idiomas. En política internacional avanzó en el colonialismo y el imperialismo, invadiendo infinidad de países como Libia, Etiopia, Somalia, Albania, Grecia y Yugoslavia. Pero en la política interna implementó una legislación laboral novedosa en aquellos años, que mejoró la vida de los trabajadores, estableció una protección especial para mujeres y menores y reservó puestos de trabajo para embarazadas, claramente pensando en la necesidad de mayores nacimientos para ampliar la población que se requería para realizar el gran sueño imperial.

Hasta que se alió con Hitler llevando a la muerte a miles de italianos en la segunda guerra mundial. El Rey Vittorio Emanuele III lo terminó deponiendo nombrando en su remplazo al general Pietro Badoglio, por lo que se tuvo que retirar al norte de Italia,  fundando con la colaboración alemana la República de Saló a orillas del Lago de Garda, hasta que fue capturado y ahorcado por el ejército partisano el 28 de abril de 1945 junto a su esposa Clara Petacci.

La situación del fascismo es totalmente distinta hoy. Hay que recordar que terminada la 2º guerra, el 2 de junio de 1946 se hizo un referéndum por lo que Italia dejó de ser una Monarquía para transformarse en República, y que en 1947 se redactó la nueva Constitución vigente hoy que Giorgia Meloni quiere modificar, fundamentalmente para pasar del parlamentarismo al presidencialismo, ya que el Presidente hoy no tiene muchos poderes y todo depende de las Cámaras de Diputados y Senadores.

En este fin de octubre 2022 se han reunidos manifestantes a favor de Mussolini en toda Italia, en Roma y Milán no pudieron porque no habían pedido autorización, sí en Predappio en la región de Emilia Romagna en el Centro Italia donde nació, vivió y donde está su tumba, la mayoría con “camisas negras” como se llamaban los fascistas que siempre vestían de negro. Pero también se reunieron los antifascistas del ANPI – Asociación Nacional de Partisanos de Italia -, recordando que “Quien olvida es cómplice. Estamos acá después de 100 años, para decir que hay que prestar atención y no ser indiferentes”.  En la Universidad La Sapienza en Roma, les estudiantes ocuparon los edificios y fueron reprimides pos la Policía con cierta violencia, pero lo significativo es que se declararon como una “Universidad antifascista, ecologista y antirracista”. 

Giorgia Meloni en un discurso de investidura aclaró que no se siente muy cerca del fascismo. Declaró que su gobierno “no limitará la libertad”, está en contra del “racismo, la discriminación y la violencia política” y calificó las leyes raciales de Mussolini como “una vergüenza histórica”. “Libertad y democracia son elementos característicos de la civilización europea contemporánea y con las cuales siempre me he identificado. Nunca he tenido simpatía o me he sentido cerca de los regímenes antidemocráticos, incluido el fascismo”. También declaró que se opone al Reddito di Cittadinanza, la asistencia monetaria a quien quedó sin trabajo, porque la pobreza “no se soluciona con el asistencialismo sino que se combate con el trabajo”. Se mantuvo con declaraciones muy generales e inespecíficas como la acusaron Enrico Letta del partido Democrático y Giuseppe Conte del Movimiento 5 Estrellas. En cuanto al problema energético y al precio astronómico de las boletas, no abordó ninguna medida concreta.

Sí, se declaró con absoluta claridad antiinmigrante “hay que detener las partidas ilegales desde el Norte de África y el accionar de los traficantes de seres humanos para evitar más muertes en el Mediterráneo. A Italia no se entra ilegalmente”. Propuso también promover con la Unión Europea planes de crecimiento económico para África, para que les jóvenes no vayan a Europa. Los migrantes serían para Giorgia el equivalentes de los judíos para Mussolini, con todo que calificó las “leyes raciales” del dictador fascista Benito Mussolini, como una “vergüenza de nuestra historia”.

En cuanto a la Unión Europea de la cual anteriormente quería alejarse, se mantuvo con declaraciones generales como que su gobierno “respetará las reglas europeas y hará esfuerzos para que se cambien las que no funcionan”. Manifestó su apoyo al pueblo ucraniano que se opone a la invasión rusa en contraste con Silvio Berlusconi que es amigo de Putin y Matteo  Salvini que lo respeta. Todo muy genérico.

¿Qué será el fascismo de Meloni? ¿Qué similitudes y diferencias tendrá con el fascismo de Benito Mussolini? ¿Qué pasará con el fascismo en Europa y en el mundo? ¿Qué podremos hacer les ciudadanes para afirmar la democracia?

* Dra. Ciencias Políticas Universitá La Sapienza di Roma, Lic. Trabajo Social UBA

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